
FESTIVAL DE LA SOLIDARIDAD LATINOAMERICANA
16 de Mayo 1982
Este documento ya habia sido publicado por La Cofradia,pero creemos que como homenaje vale la pena que no pase desapercibido,les pedimos que lean la nota a continuacion escrita por Pablo Leites que la verdad no tiene desperdicio.Con algunas anecdotas increibles.
Disco 1
1.El show de los destapados (Duo Fantasia)
2. Corrientes esquina tango (Duo Fantasia)
3. Carta a los que pueden cantar (Duo Fantasia)
4. lntro (Soulé-Molinari)
5. El dragón Furente (Soule-Molinari)
6. Cantar del juglar (Soule-Molinari)
7. No tengo destino (Soule-Molinari)
8. La legión interior (Cantilo-Durietz)
9. La gente del futuro (Cantilo-Durietz)
10. Para tocar rock and roll (Dulces 16)
11. La ley del rock and roll (Dulces 16)
12. Fiesta cervezal (Dulces 16 con Pappo)
13. Nube marrón (Moro-Satragni)
14. Pensando en el tiempo (Moro-Satragni)
15. La gente que no sabe lo que quiere (Lítto Nebbia)
16. Nueva zamba para mi tierra (Lítto Nebbia)
17. Solo se trata de vivir (Lítto Nebbia)
18. Oreja y vuelta al ruedo (Tantor)
19. Mágico y natural (Tantor)
Disco 2
1. Umbral (Spinetta)
2. Barro tal vez (Spinetta)
3. Ella tambien (Spinetta)
4. Distinto tiempo (Nito Mestre)
5. Hoy tire viejas hojas (Nito Mestre)
6. La colina de la vida (Mestre-Gieco)
7. Solo le pido a Dios (León Gieco)
8. Chamame (Gieco-Tarrago Ross)
9. El que pierde la inocencia (Gieco-Tarrago Ross)
10. En el fondo (Gieco-Porchetto)
11. Sentado en el umbral de Dios (Porchetto-Garcia-Lebon)
12. San Francisco y el lobo (Garcia-Lebon)
13. Musica del alma (Garcia-Lebon)
14. Algo de paz (Porchetto-Garcia-Lebon)
15. Rasgunia las piedras (Garcia-Mestre-Lebon-Porchetto-Gieco)
Rock y Malvinas
Por PABLO LEITES | pleites@cordoba.net
Es posible rastrear la incidencia de la Guerra de Malvinas en el rock nacional en dos hechos puntuales: el festival que se organizó con el fin de recaudar provisiones para los soldados, en el que participaron casi todas las bandas; y la prohibición de difundir en las radios cualquier música en inglés. Sobre esto, baste decir que la misma tipificación de “rock nacional” nace con el conflicto y para diferenciarlo de su par anglosajón.
Para muchos, el Festival de la Solidaridad Latinoamericana (el 16 de mayo de 1982) es la muestra de que el rock había sido cooptado por la dictadura militar en un intento por lograr algo de consenso entre los jóvenes. “Hasta ese momento, el rock no estaba visto como algo con conciencia social, mucho menos política”, opina Gustavo Álvarez Núñez, periodista y autor de 40 años de rock en la Argentina.
“A pesar de que cualquiera hubiera pensado que nada que fuera del sistema se podría llevar bien con el rock, artistas como Charly García, Pappo o Spinetta accedieron a participar en ese festival. Y lo más probable es que entendieran que necesitaban ese certificado de masividad que, salvo excepciones, no habían tenido hasta entonces. Sin emitir un juicio de valor, es posible ver algo de oportunismo ahí”, cierra el analista.
Hay que recordar, no obstante, que el espíritu de efervescencia nacionalista que desató la guerra, sumado a que la información era absolutamente parcial, dificultaban ver claramente el panorama. De las agrupaciones de rock de esa época, hubo una que eligió quedarse fuera del evento: Virus. Marcelo Moura, integrante de la banda, recuerda hoy que en ningún momento ellos se plantearon denostar a quienes sí estuvieron en el escenario. “Estoy convencido de que el que participó creía genuinamente que lo que donaban les llegaría a los chicos que estaban allá. Nuestra decisión tuvo que ver con que tenemos un hermano desaparecido por la dictadura, por lo que estábamos bien al tanto de lo que pasaba”, dice Moura.
Y aunque durante años la letra de la canción El banquete fue vista como una crítica mordaz al Festival de la Solidaridad, el músico aclara: “La referencia es a algo que se dio después de Malvinas. Bajo el nombre de ‘gran concertación nacional’, el gobierno empezó a llamar a representantes de todas las actividades para hablar sobre el regreso de la democracia. Vimos que los nombres de quienes iban a esa concertación eran los mismos de siempre, e hicimos esa letra”. De los que sí estuvieron esa tarde en Obras, Raúl Porchetto es quizá “el” referente por haber cerrado el evento con una canción propia titulada Algo de paz.
“Antes de subir al escenario, un milico, medio en broma y medio en serio, me apunta con su arma y me avisa que tuviera cuidado, que no era momento para cantar Algo de paz. Lo mismo la hicimos y fue cantada por 80 mil personas”, rememora Porchetto. “Por eso no creo que el rock fuera utilizado sino más bien al revés: el rock utilizó el espacio que le dieron para dar su mensaje, aun cuando no estuviera permitido. En esa época nadie tenía en la cabeza que había algo como un ‘mercado’ por ganar, sobre todo porque no existíamos en términos de difusión”.
Difusión es la palabra clave. A partir de una expresa prohibición, las emisoras de radio estaban impedidas de irradiar cualquier cosa que estuviera en idioma anglosajón. De buenas a primeras, la producción nacional se encontró con un espacio a disposición. Así y todo, de la producción local ya había una buena cantidad de autores que ya estaban prohibidos desde antes. “Victor Heredia, Mercedes Sosa o Piero tenían la mayor parte de su repertorio censurado”, comenta Juan Gómez, operador de Radio Universidad desde 1977. “La sede del control de lo que salía al aire funcionaba en el edificio del correo, y desde ahí llegaban las listas y los comunicados sobre lo que se podía o no pasar. También con motivo de la guerra se empezó a transmitir las 24 horas, para que no entraran en nuestras frecuencias radios chilenas o uruguayas, que daban otra versión de lo que pasaba”, recuerda el técnico.
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